Aunque para muchos sea un desconocido, el concepto de virtualización se ha convertido en una pieza clave para el desarrollo empresarial en lo que a recursos informáticos se refiere. Se trata de una necesidad para las grandes empresas y un territorio por explorar para muchas pymes. Si es tu caso y aún no has oído hablar de ello, en este post te explicamos las claves de esta tendencia que ha llegado para quedarse y que te permitirá ahorrar recursos y evitar problemas en el día a día de tu negocio, como las ‘caídas’ de sistema o los parones de tus trabajadores ante fallos en sus terminales de trabajo. Si tienes dudas o quieres ampliar información, contáctanos y te asesoraremos.

¿Qué es la virtualización?

El concepto de virtualización es, por necesidad, complejo y técnico, pero intentaremos aproximarnos a él y explicar sus ventajas. En líneas generales podemos decir que la virtualización consiste en crear un recurso lógico basado en un recurso físico que le da soporte. O dicho de otra manera, tener varios ‘ordenadores virtuales’ que podemos utilizar de forma independiente dentro de un mismo hardware o equipo físico: varios ordenadores virtuales que emanan de un mismo ordenador tangible.

Para ello necesitamos un programa o software que nos permite crear las máquinas virtuales y un sistema que le de soporte. Esto que a simple vista parece muy complejo –y lo es para quienes ni se dediquen a la informática- se convierte en una herramienta sencilla y de gran utilidad para las empresas.

Para crear una máquina virtual tendremos que definir qué recursos del ordenador físico –hardware- dedicaremos al sistema virtual –pueden ser varios sistemas virtuales si así lo deseamos-. Así, le asignaremos un porcentaje del uso del ordenador (de su memoria, del uso del procesador, de su disco duro…) a ese ordenador virtual.

¿Para qué puede servirnos esta herramienta? Para infinidad de cosas. Por ejemplo, para tener un espacio de prueba en caso de que queramos actualizar las aplicaciones que utilizamos en nuestra empresa, o nuestro sistema operativo, o hacer demostraciones de producto sin tener que utilizar otro equipo físico. Comenzar a trabajar en un entorno virtual permite una transición más suave y a prueba de errores, ya que siempre tendremos el ‘salvavidas’ de la versión anterior con la que ya sabemos que podemos trabajar.

Los principales usos de la virtualización son dos: la virtualización en servidores y la virtualización en escritorios.

Virtualización en servidores

Se trata del uso principal que se está dando a la virtualización en el ámbito empresarial. Se trata de buscar un servidor potente a nivel de hardware –un ordenador robusto y de grandes prestaciones- que nos permita alojar y ejecutar varios servidores virtuales dedicados a distintos propósitos. Éstos serán ejecutados desde otros terminales. Ello supone un enorme ahorro energético, además de simplificar infinitamente las cosas: dado que una máquina virtual es, en esencia, un archivo, basta con copiar el archivo en una ubicación segura

Una máquina virtual no deja de ser un archivo. Por lo tanto, basta con hacer una copia de seguridad que contenga todos los datos y guardarla en un lugar seguro. Si tenemos algún problema con la máquina virtual, volver a poner el servidor en marcha será muy sencillo y muchas veces este proceso puede incluso automatizarse, de forma que la interrupción del servicio sea mínima o nula. Ello también supone, claro está, un ahorro en cuanto a soporte informático.

De ahí que una de las grandes ventajas de la virtualización sea ayudarnos a mantener la continuidad del negocio. Y es que hay muchas empresas que no pueden permitirse caídas de sus sistemas por el elevado coste que ello supone.

Virtualización de escritorio

Otro uso clave es la virtualización de escritorio. Consiste en virtualizar la herramienta de trabajo de los trabajadores para que no importe en qué puesto se sienten o si su terminal concreto está averiado: siempre podrán acceder a su escritorio contando con su usuario y contraseña. El administrador será quien defina a qué aplicaciones y archivos puede acceder el usuario usando sus claves, pero no importa desde dónde se ejecute su sesión.

Gracias a ello, el ‘parón’ de un empleado por cualquier problema en su equipo se convierte en un problema del pasado. Cuanto mayor es el número de empleados de una empresa, más rentable es la virtualización de escritorio.

¿Cuáles son las ventajas de la virtualización?

Estas son algunas ventajas de optar por la virtualización en tu empresa:

– Ahorro de costes: Solo necesitarás un servidor para crear múltiples servidores en equipos virtuales, con el consecuente ahorro de espacio, electricidad, recursos y costes de personal y mantenimiento.

– Mejora de la gestión de recursos: El aumento de los recursos en el equipo huésped permite que se puedan aumentar los recursos de los equipos virtuales.

– Facilidad de la labor IT: Instalar un nuevo servidor en un equipo virtual es más rápido y sencillo que hacerlo en uno físico. Se pueden realizar copias de seguridad de todos los equipos virtuales con una simple instrucción, y las actualizaciones de las aplicaciones de software solo tienen que llevarse a cabo en el equipo huésped, quedando disponibles para todos los equipos virtuales. Lo mismo se aplica a los cambios en la configuración.

¿Quieres más información? ¿Te gustaría analizar si puedes aplicar la virtualización a tu empresa? Contáctanos y te asesoraremos sin compromiso.

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