En los últimos tiempos hemos oído hablar de forma persistente acerca de la inevitable irrupción en nuestras vidas de la inteligencia artificial (IA). Como todo nuevo fenómeno, a su aparición le acompañan una caterva de hipótesis y conjeturas que aventuran el futuro -idílico o apocalíptico, según quien escriba- que nos propiciará su aplicación a nuestras vidas. Sin embargo, entre tanta literatura, se antoja complicado aproximarnos al verdadero significado y aplicación real de un elemento tan disruptivo como prometedor. Cabe preguntarse qué es en realidad la inteligencia artificial y, como marco conductor, cuáles son sus aplicaciones.

Como punto de partida, podemos definir a la inteligencia artificial como la simulación de procesos hasta ahora sólo propios de la inteligencia humana por parte de máquinas. Esto permite llevar a cabo procesos más complejos a los habituales para cualquier tipo de tecnología, por avanzada que fuese, como el aprendizaje, el razonamiento o la autocorrección.

Esto abre un mundo de posibilidades, como la propia autogestión de esta novedosa tecnología por sus propios medios, a través de la adquisición autónoma de información, una gestión cada vez más avanzada de ésta y la posibilidad de reflexión acerca de su contenido, pudiendo alcanzar conclusiones lógicas que hasta ahora eran completamente inviables.

Aplicaciones de la inteligencia artificial

Como todo avance tecnológico, la inteligencia artificial podrá ser empleada de diversas maneras, dándonos acceso a un mayor bienestar y progreso, o todo lo contrario. Sin embargo, antes de pararnos a pensar acerca de dichos hipotéticos usos, hemos de atender a las aplicaciones prácticas que la inteligencia artificial nos puede ofrecer. Entre ellos destacamos:

  • Machine learning. Esta rama de la inteligencia artificial consiste en desarrollar técnicas que permitan a la máquina aprender en el sentido más humano de la palabra. Es posible desarrollar programas que generalizar comportamientos a partir de información que les es suministrada a modo de ejemplo. Por tanto, se induce el conocimiento. Las aplicaciones de esta tecnología son muy variadas: la vemos en los motores de búsqueda, en los diagnósticos médicos, en la detección del fraude en el uso de tarjetas de crédito, en el análisis del mercado de valores, en la clasificación de secuencias de ADN, en el reconocimiento del habla y del lenguaje escrito, en juegos y robótica…

 

  • Visión Artificial. Esta aplicación de la inteligencia artificial permite a la máquina adquirir, procesar, analizar y comprender imágenes reales y así producir nuevas unidades de información hasta ahora desconocidas, con nuevas conclusiones, quizás no observadas por el ser humano. Es posible adquirir, procesar, analizar y comprender las imágenes del mundo real produciendo con ellas información numérica o simbólica, gracias a la aplicación de campos como la geometría, la estadística, la física… Hablamos de reconocimiento de objetos, la detección de eventos, la reconstrucción de una escena, la restauración de imágenes… La clasificación automatizada de imágenes puede resultar muy útil en el entorno empresarial para, por ejemplo, decidir a qué clientes ofrecer cada producto o servicio.

 

  • Reconocimiento del lenguaje. Se abre la posibilidad de que la máquina haga suyo nuestro lenguaje y sirva como vehículo de comunicación total, gracias a esta aplicación de la inteligencia artificial que consiste en estudiar las interacciones entre los ordenadores y el lenguaje humano. Se trata de diseñar mecanismos para que exista una comunicación eficaz computacionalmente –a través de programas que ejecuten o simulen la comunicación, basándose no sólo en la comprensión del lenguaje humano, sino en aspectos cognitivos y en la organización de la memoria. Traducción automática, respuesta a preguntas, recuperación de información… sus aplicaciones son muchas y muy variadas.

 

  • Robótica. En contra de lo que muchas personas piensan, la inteligencia artificial no es sinónimo de robótica, sino el siguiente paso en la robótica. Ésta se nutre de distintas disciplinas, como la ingeniería mecatronica, la ingeniería eléctrica, la ingeniería electrónica, la mecánica, la biomédica y las ciencias de la computación, entre otras, y, por supuesto, también de la inteligencia artificial. De esta manera, se creará una nueva generación de robots capaces de aplicar todas las ventajas que aporta la IA, y por tanto (presumiblemente) capaces de facilitarnos la vida cotidiana y laboral.

 

  • Chatbots. Se trata de una de las aplicaciones más exploradas ya a día de hoy por todo tipo de empresas, que buscan ofrecer una nueva a atención virtual más personalizada y eficaz a sus clientes. Un bot de charla o bot conversacional es un programa que simula mantener una conversación con una persona al proveer respuestas automáticas a entradas hechas por el usuario. Normalmente la conversación se establece mediante texto, aunque también hay modelos que disponen de una interfaz de usuario multimedia. Incluso comienzan a utilizarse programas conversores de texto a sonido (CTV), lo que los dota de mayor realismo a la interacción con el usuario.

¿Necesitas ayuda para mejorar la dotación informática y tecnológica de tu empresa o tu hogar? Contacta con nosotros y te asesoraremos sobre las soluciones que mejor se adaptan a tu caso.

Share This