Septiembre es un mes clave para tomar ciertas decisiones de inversión y consumo. Volvemos a la rutina con las pilas cargadas y, muy posiblemente, con nuevas ideas para impulsar nuestro crecimiento personal o el de nuestro negocio. ¿Sería bueno adquirir ordenadores o periféricos para mi empresa para mejorar su rendimiento antes de que acabe el año? ¿Necesita mi hijo un buen portátil para sus estudios? ¿Por qué no regalarme (o regalar) un ordenador de sobremesa de cara a estas Navidades? Si eres un profesionales autónomo o un emprendedor, tal vez te plantees llevar a cabo alguna decisión de inversión importante en los meses previos al cierre del ejercicio para equilibrar tu cuenta de gastos. Por eso, en este post queremos ayudarte a identificar si necesitas realmente un ordenador nuevo.

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¿Necesitas un ordenador nuevo?

 

Hay señales clave que te indican que es hora de renovar tu equipamiento informático: si notas que tu ordenador cada vez trabaja de forma más lenta, no soporta el peso de ciertos programas en sus más recientes actualizaciones o da fallos constantemente, tal vez sea hora de apostar por un cambio. Sin embargo, algunas veces estos problemas pueden solucionarse gracias a un buen asesoramiento técnico

Si tu voluntad es ahorrar dinero, valora también que hay problemas –como la falta de memoria- que pueden solucionarse de forma externa. En definitiva, es recomendable dar ciertos pasos previos antes de dar por inútil un equipo: algo tan sencillo como limpiar el polvo que pueda haber acumulado en su interior puede solucionar tus problemas de sobrecalentamiento, mal funcionamiento, excesivo ruido y ausencia de refrigeración.

En general, como ocurre con casi todo, actualizar componentes suele ser más barato que adquirir un ordenador nuevo: añadir nuevos módulos de memoria RAM, una nueva tarjeta gráfica para trabajos con mayor carga de este tipo… son opciones económicas que pueden ayudarte a alargar la vida útil de tu equipo. Hoy en día existen, por ejemplo, discos duros externos muy baratos, además de unidades de memoria USB, unidades ópticas o hasta servicios de almacenamiento en la nube que pueden ayudarte a contar con mucho más espacio.

La realidad es que el uso que vayas a dar al equipo tiene mucho que ver con las posibilidades de posponer su relevo, y el sentido común tiene mucho que decir. Por ejemplo, si tu ordenador es bastante antiguo, puede que su compatibilidad con los nuevos elementos que quieras instalar sea más dudosa y te resulte más rentable invertir en un ordenador nuevo que, con toda certeza, no vaya a darte ningún problema a corto o medio plazo. Mucho mejor que gastar dinero en elementos nuevos sin tener la certeza de que tu ordenador como conjunto vaya a funcionar bien durante demasiado tiempo.

Otra opción es aligerar tu memoria eliminando documentos inútiles, almacenándolos en otros dispositivos, o borrando programas o aplicaciones que no utilices.

Si nada de esto es suficiente, entonces es hora de lanzarte a invertir en un nuevo equipo: analiza tus necesidades, elige un sistema operativo acorde a ellas y, si optas por un portátil, puedes seguir estos consejos.

¿Necesitas ayuda para reparar tu ordenador o adquirir uno nuevo? Contacta con nosotros o ven a visitarnos

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